Los controles de seguridad, sistemas y legislación alimentaria se han
puesto en marcha en toda la Unión Europea (UE) con el objetivo de
controlar tanto riesgos microbiológicos como químicos en la cadena de
producción, y por tanto, minimizar el riesgo para la salud del
consumidor. La UE ha establecido una estrategia integral de
seguridad alimentaria que garantiza que la trazabilidad de los alimentos
se debe establecer en todas las etapas de producción, transformación y
distribución. Este requisito se basa en un enfoque de “un paso atrás y
un paso adelante” que implica que los agentes de empresas alimentarias
tienen en marcha un sistema que les permite identificar a su
proveedor(es) y consumidor(es) inmediatos. Los altos estándares se
aplican tanto a los alimentos producidos en la UE como sobre los
alimentos importados. La estrategia alimentaria de la UE
tiene tres elementos fundamentes: la legislación de seguridad
alimentaria, un asesoramiento científico sólido sobre el que basar
las decisiones, y aplicación y control.
Un asesoramiento científico sólido sobre el que basar las decisiones
El
asesoramiento científico de la Autoridad Europea de Seguridad
Alimentaria (EFSA) sustenta todas las políticas y legislaciones de
comida y alimentación de la UE. La EFSA ofrece asesoramiento
cuando se está redactando la legislación y cuando las políticas se
encuentran con una alarma de seguridad alimentaria. Al decidir qué
acción tomar, la Comisión Europea aplica el principio de precaución, es
decir, que actuará sin esperar a tener la certeza científica si los
científicos dicen que hay al menos un riesgo potencial
La legislación de seguridad alimentaria
La
legislación de seguridad alimentaria de la UE es amplia y abarca
alimentos, piensos para animales e higiene alimentaria, y los altos
estándares se aplican en todos los países de la UE. Las
normas generales para todos los alimentos y piensos se complementan con
medidas de áreas específicas donde la protección del consumidor es
necesaria, como el uso de pesticidas, suplementos alimentarios,
colorantes, antibióticos y hormonas. Existen normas específicas
aplicables a la adición de vitaminas, minerales y sustancias similares a
los alimentos. La legislación también se extiende a los productos en
contacto con productos alimenticios, como los envases de plástico.
Aplicación y control
La Comisión
Europea aplica la ley sobre alimentación y piensos comprobando que la
legislación se ha incorporado debidamente a la legislación nacional y
que se ha aplicado en todos los países de la UE y mediante visitas de
inspección in situ dentro y fuera de la UE. Este trabajo se
lleva a cabo por la Oficina Alimentaria y Veterinaria (OAV), con sede en
Grange. La OAV puede inspeccionar plantas individuales de
producción alimentaria, pero su principal tarea consiste en comprobar
que tanto los gobiernos de la UE como aquellos de otros países hacen los
procedimientos necesarios donde deben hacerlos para comprobar que sus
propios productores de alimentos se asemejan a los altos estándares de
seguridad alimentaria de la UE. La OAV también es clave en el desarrollo
de políticas de la UE para sectores de ayuda de la política de
seguridad alimentaria, veterinaria y de plantas.
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