lunes, 22 de abril de 2013

Los controles de seguridad, sistemas y legislación alimentaria se han puesto en marcha en toda la Unión Europea (UE) con el objetivo de controlar tanto riesgos microbiológicos como químicos en la cadena de producción, y por tanto, minimizar el riesgo para la salud del consumidor. La UE ha establecido una estrategia integral de seguridad alimentaria que garantiza que la trazabilidad de los alimentos se debe establecer en todas las etapas de producción, transformación y distribución. Este requisito se basa en un enfoque de “un paso atrás y un paso adelante” que implica que los agentes de empresas alimentarias tienen en marcha un sistema que les permite identificar a su proveedor(es) y consumidor(es) inmediatos. Los altos estándares se aplican tanto a los alimentos producidos en la UE como sobre los alimentos importados. La estrategia alimentaria de la UE tiene tres elementos fundamentes:  la legislación de seguridad alimentaria, un asesoramiento científico sólido sobre el que basar las decisiones, y  aplicación y control. 

 Un asesoramiento científico sólido sobre el que basar las decisiones

El asesoramiento científico de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sustenta todas las políticas y legislaciones de comida y alimentación de la UE. La EFSA ofrece asesoramiento cuando se está redactando la legislación y cuando las políticas se encuentran con una alarma de seguridad alimentaria. Al decidir qué acción tomar, la Comisión Europea aplica el principio de precaución, es decir, que actuará sin esperar a tener la certeza científica si los científicos dicen que hay al menos un riesgo potencial

 La legislación de seguridad alimentaria

La legislación de seguridad alimentaria de la UE es amplia y abarca alimentos, piensos para animales e higiene alimentaria, y los altos estándares se aplican en todos los países de la UE. Las normas generales para todos los alimentos y piensos se complementan con medidas de áreas específicas donde la protección del consumidor es necesaria, como el uso de pesticidas, suplementos alimentarios, colorantes, antibióticos y hormonas. Existen normas específicas aplicables a la adición de vitaminas, minerales y sustancias similares a los alimentos. La legislación también se extiende a los productos en contacto con productos alimenticios, como los envases de plástico. 

 

Aplicación y control

La Comisión Europea aplica la ley sobre alimentación y piensos comprobando que la legislación se ha incorporado debidamente a la legislación nacional y que se ha aplicado en todos los países de la UE y mediante visitas de inspección in situ dentro y fuera de la UE. Este trabajo se lleva a cabo por la Oficina Alimentaria y Veterinaria (OAV), con sede en Grange. La OAV puede inspeccionar plantas individuales de producción alimentaria, pero su principal tarea consiste en comprobar que tanto los gobiernos de la UE como aquellos de otros países hacen los procedimientos necesarios donde deben hacerlos para comprobar que sus propios productores de alimentos se asemejan a los altos estándares de seguridad alimentaria de la UE. La OAV también es clave en el desarrollo de políticas de la UE para sectores de ayuda de la política de seguridad alimentaria, veterinaria y de plantas.


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