viernes, 19 de abril de 2013

De la nevera a la basura


Hace nada se oía hablar de que el Parlamento Europeo ha decidido hacer una reforma sobre los etiquetados de caducidad de los alimentos. En algunos incluso los ha eliminado .El informe apuesta por incluir una doble fecha claramente definida -de venta y de consumo-, en lugar de mensajes que puedan confundir al consumidor como "consúmase preferentemente antes del", "fecha límite" o "fecha de caducidad". El fin de todo esto es reducir el desperdicio anual en la UE de casi 90 millones de toneladas de productos en buen estado.
 Actualmente el desperdicio de alimentos que se podían consumir es de 179 kilogramos anuales por persona. 
Esto genera mucha controversia ya que en la Unión Europea (UE) hay unos 70 millones de ciudadanos que viven bajo el umbral de la pobreza, de los cuales 16 millones dependen de las instituciones de beneficencia para alimentarse, es decir mientras nosotros tiramos comida que podríamos aprovechar, mucha gente daría lo que fuera por ella y por no tener que buscarla en contenedores o tener que recurrir a la beneficiencia, la cual no haría tanta falta si nuestro instinto desperdiciador se considerara ''normal'' y ''común''. 
Entre otras medidas, también han propuesto destinar los productos sobrantes de las empresas de catering que redistribuyan los alimentos sobrantes para los más necesitados.
Gracias a iniciativas como éstas, conseguiremos, si se cumplen, salvar a muchas personas de la hambruna, evitando desechar alimentos innecesariamente.

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